La sentencia de Alexandrides

Hay una sentencia que Foucault cita en La hermenéutica del sujeto con la que quiere mostrar que el principio “hay que ocuparse de sí mismo” era un viejo principio de la cultura griega. La sentencia es lacedemonia y aparece en Plutarco, es decir, en un texto por lo demás tardío, pero Foucault afirma que refiere a una sentencia notoriamente ancestral y plurisecular. Cuenta Plutarco que un día preguntaron a un lacedemonio de nombre Alexandrides por qué, poseyendo los espartanos un territorio inmenso con muchas tierras cultivables, dejaban que los ilotas (esclavos) se ocuparan de él y no ellos, los verdaderos terratenientes. A esta pregunta Alexandrides contestó: “simplemente para poder ocuparnos de nosotros mismos”. Read More

¿Cuánto vale tu subjetividad?

Es muy probable que tu subjetividad no esté bien construida del todo. Es posible que hayas estando haciendo un mal uso de tu libertad, que no hayas reparado en las verdaderas consecuencias de decenas de decisiones que tomas día con día y que, con ello, hayas hecho de tu propia subjetividad algo, digamos, un poquito anodino e insípido (o incluso algo definitivamente repelente). Read More

Imperio y biopolítica

El tránsito del imperialismo -orden mundial dominado por los Estados-nación soberanos- hacia el imperio, tiene como síntoma principal la declinante soberanía de estos Estados-nación, síntoma que se expresa en una creciente incapacidad por parte de éstos para regular los flujos económicos y culturales producto del trabajo humano. La soberanía en el imperio adquiere así otro cariz, otra forma compuesta por una serie de organismos nacionales y supranacionales que, sin estar dirigidos por ningún centro de poder y sin sustentarse en fronteras o barreras fijas, están sin embargo unidos por una única lógica de dominio. El poder del imperio es ubicuo, sutil y penetra en lo más íntimo del mundo social que habita pues presenta la forma paradigmática del biopoder. Read More

El Imperio y el nuevo orden mundial

El libro Imperio de Michael Hardt y Antonio Negri tiene, como todo buen libro, la excelente virtud de hacernos más conscientes de nosotros mismos a tal punto que nos saca de nuestra cómoda y acrítica existencia y nos invita a hacernos cargo de una vez por todas de nuestra humana libertad. Vivimos tiempos muy interesantes en los que los cambios se suceden de manera vertiginosa en todos los ámbitos del saber y el quehacer humano. En este y posteriores ensayos me propuse la modesta tarea de resumir las tesis principales del libro de Hardt y Negri, intercalando aquí y allá algunas reflexiones personales. Read More