Filosofar no es contemplar o reflexionar, sino crear conceptos

Deleuze siempre entendió a la filosofía en tanto que sistema, es decir, como una forma de concebir el mundo en su totalidad.  Por ello Deleuze decía sentirse un filósofo “muy clásico”: ya desde Leibniz la filosofía se identificaba con el sistema. Con todo,  el problema de la supuesta muerte o superación de la filosofía nunca le afectó (pues es bien conocido que los grandes sistemas filosóficos fueron de uno a uno cayendo y haciéndose trizas). No es, pues, la noción de sistema como tal lo que le desagradaba, sino sólo aquella noción de sistema que se pone en relación con las coordenadas de la Identidad y que hacen del sistema algo cerrado (sistemas que son precisamente los que eventualmente encuentran una muerte segura). La creación de conceptos evita el cierre del sistema. Read More

Del pampsiquismo al cosmopsiquismo: un universo consciente (y sin ‘pixeles’)

Vimos en una primera y segunda entrada cómo el pampsiquismo ascendente buscaba evadir con su tesis los problemas a los que se enfrentaba el fisicalismo convencional. La tesis afirma que las partículas elementales de la materia (quarks, bosones, leptones, etc.) poseen propiedades fenoménicasa un nivel micro o rudimentario, lo que explicaría —sin dar el “salto mágico” que dan los fisicalistas— el surgimiento de órganos conscientes complejos como los cerebros del reino animal. Sin embargo, como tuvimos ocasión de comentar en otra entrada, el pampsiquismo ascendente se topa con sus propios problemas filosóficos. En esta entrada me centraré en señalar otro de los problemas a los que se enfrenta esta postura filosófica, problema que nos conducirá a otra hipótesis aún más sorprendente: aquella que afirma que —haciendo caso omiso de las “partículas elementales”— el cosmos en tanto que totalidad es la única realidad ontológica que hay, siendo este cosmos consciente (puesto que hay consciencia en él). Podemos llamarla: la hipótesis del cosmopsiquismo. Read More

¿Todo es mente? Los problemas filosóficos del pampsiquismo ascendente

Revisemos ahora los problemas a los que se enfrenta la tesis del pampsiquismo ascendente según la cual las partículas elementales de la materia tendrían “propiedades fenoménicas fundamentales”. Veíamos en dos entradas anteriores la respuesta que daban los defensores del pampsiquismo ascendente a los fisicalistas a la hora de explicar cómo de la materia pueden surgir fenómenos mentales. Recordemos que el fisicalista plantea que todo en el universo se reduce a entidades de naturaleza física, incluyendo nuestra consciencia y nuestros estados mentales. Read More

¿Por qué la ciencia necesita de la especulación filosófica?

En dos entradas anteriores analizamos los problemas a los que se enfrentaba la tesis del fisicalismo y la manera como el pampsiquismo ascendente intentaba evadirlos. Éste último propone la posibilidad de que las partículas elementales posean propiedades fenoménicas, por lo que la consciencia sería una propiedad de la materia a nivel cuántico. Aunque dicha tesis parezca a algunos sacada de la ciencia ficción, quisiera defender la  necesidad de aventurarse en especulaciones de esta naturaleza, pues la filosofía tiene en ocasiones la función de ver ahí donde la ciencia no puede sacar nada en claro.

Para resumir, el fisicalismo plantea que todo en el universo se reduce a entidades de naturaleza física, incluyendo nuestra consciencia y nuestros estados mentales. Estas entidades son, como saben los físicos, las partículas elementales de la materia: quarks, bosones, leptones, neutrinos, etc. El fisicalista afirma que nuestra consciencia y nuestros estados mentales no tienen nada de “espiritual” ni de “metafísico”, sino que son el efecto de procesos físico-químicos en el cerebro. Read More

¿Tienen propiedades mentales rudimentarias las partículas elementales de la materia?

Veíamos en nuestra entrada anterior cómo Bernardo Kastrup hacía un recorrido por las diferentes posturas filosóficas en torno al problema de la consciencia en el universo y su relación con la materia. Kastrup hace este recuento de los antecedentes del problema para llegar, al final de su artículo, a defender la tesis según la cual todo lo que hay es consciencia cósmica, siendo los seres humanos y todos los organismos vivos una especie de álter egos disociados de esta consciencia cósmica. Llegaremos a ello en su momento. En la entrada anterior revisamos algunas objeciones a la postura fisicalista cuya tesis principal plantea que todo lo que existe tiene, en última instancia, una naturaleza física. En esta entrada abundaré un poco más en las críticas al fisicalismo y en la propuesta alternativa del pampsiquismo ascendente. Read More