Los descendientes de Miguel Hidalgo y Costilla

El Cura Miguel Hidalgo y Costilla… ¿mujeriego, bebedor y jugador? ¿O simplemente un ilustrado audaz y emprendedor, liberal y revolucionario? Con motivo de los festejos por la Independencia mexicana, compartimos esta contribución del Dr. Luis Omar Montoya Arias, historiador e investigador del Sistema Nacional de Investigadores en México, sobre esta señera figura de la historia nacional mexicana.


 

La historia oficial retrata a Hidalgo como Padre de la Patria, ser impoluto carente de defectos. Ésta lo glorificó y transformó en referente absoluto. El surgimiento de México como Estado-Nación, a principios del siglo XIX, no se entiende sin Hidalgo. La contra historia señala al Hidalgo mujeriego y jugador; al Hidalgo que no hizo nada mientras la turba asesinaba españoles. La contra historia pretende minimizar la importancia de Hidalgo, frente a Allende, Aldama, Jiménez y Arias. La contra historia lo moraliza. ¿Por qué si era parte de la estructura católica, tuvo hijos? ¿por qué jugaba a las cartas y bebía vino? A veces la contra historia puede ser reaccionaria, ultra conservadora. Me parece más pertinente cuestionar: ¿qué pasó con la Iglesia Católica que antes generaba revolucionarios y hoy encubre pederastas?

Los descendientes de Hidalgo, pertenecientes a la quinta y sexta generación, preferimos la visión de la historia cultural. Miguel Hidalgo y Costilla era un intelectual, un ilustrado de formación jesuita, un genio-loco apasionado de la tauromaquia que se metió en la historia. Practicaba el teatro, la pintura, la música y la poesía; hablaba, leía y escribía en francés, latín, castellano y náhuatl. Hidalgo era un hombre de teatro, con todas las implicaciones revolucionarias que esto conlleva, e inversionista en plantaciones de morera  y sus poblaciones de gusano de seda. Hidalgo trabajó en beneficio de indígenas y desposeídos en el norte de Guanajuato. La perfección de Cura es problema de la historia oficial, pero Hidalgo no necesita de ella para justificar su existencia. Miguel Hidalgo fue clérigo católico, artista y empresario.

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Ayudó en la mejora económica de los residentes del pueblo de Dolores. Allí estableció la Escuela de Artes y Oficios. Este recinto educativo ofrecía talleres de alfarería, trabajo en talavera, producción de olivos, carpintería, herrería, curtiduría, talabartería, cultivo de la vid y apicultura. Mandó traer abejas de La Habana para echar andar su proyecto apícola y encaminó la fabricación de vino, en el norte de Guanajuato. También creó una orquesta, en la que se desempeñó como solista-violinista. Siendo justos, Hidalgo y Costilla fue precursor de la teología de la liberación durante el siglo XIX. Con eso nos quedamos sus herederos, sus descendientes. Nosotros preferimos al Hidalgo imperfecto, al intelectual, al liberal, al revolucionario, al loco. Más allá de los libros de texto, Hidalgo es un personaje fascinante.

Aunque El Chuchumbé, data del siglo XVII, se popularizó durante la primera etapa de la Revolución de Independencia, encabezada por Miguel Hidalgo y Costilla, a principios del XIX. Considerada “danza de negros”, fue prohibida por La Inquisición. Recuperada por Hidalgo y sus huestes, la melodía fue enarbolada por los independentistas como referente musical, por su naturaleza transgresora. Sí, el movimiento independentista de principios del siglo XIX es fundamental para estudiar al “son jarocho” que Miguel Alemán Valdés mediatizó en la primera mitad del siglo XX. La música de negros fue, igualmente, promovida por Morelos y Pavón, en la segunda etapa de la Revolución de Independencia. Recordemos que Morelos era un hombre con raíces negras. Además de son jarocho, el romance –cuyo origen está en Andalucía, España— también formó parte del escenario musical independentista.

Descendientes de Miguel Hidalgo somos bastantes. Los hay en Chihuahua, en la Ciudad de México, en Guadalajara, en Irapuato y en Pénjamo. En Jalisco se encuentra la familia de Carina Hidalgo y Costilla, mientras que en Pénjamo y en Irapuato viven los Arias. Arias es un apellido de origen germano, vinculado a Galicia, España, desde la época medieval; cuenta con su escudo de armas y guarda estrecha relación con las arias de ópera. No sorprende que los Arias en América Latina sean muy cercanos a la práctica musical. Los Arias tienen en su sangre el talento artístico. Para profundizar en el tema, recomiendo leer, El Síndrome de la Nostalgia, libro editado por el FONCA-CONACULTA-INAH, en diciembre del 2014.

José Arias Bribiesca es el patriarca de la familia Arias de Pénjamo. Hombre culto, hablante del inglés y el francés. Durante la primera mitad del siglo XX vivió en Detroit, Estados Unidos. Las Hermanas Arias y Las Alteñitas (Marta y Mela), fueron un par de duetos intérpretes de música mexicana que llenaron escenarios nacionales e internacionales y que grabaron para sellos importantes como CBS. Hoy radican en la CDMX y en Irapuato, Gto. Entre los descendientes de Hidalgo encontramos historiadores, normalistas, abogados, presidentes municipales, empresarios y miembros del sistema nacional de investigadores.

José Arias Bribiesca

 

No hay revolución sin violencia. La violencia es intrínseca a las revoluciones.

One thought on “Los descendientes de Miguel Hidalgo y Costilla

  1. Ana Sanchez

    Tengo entendido que los descendientes de Hidalgo no son en línea directa de Él, pero si de su misma familia. Según lo que el mismo dijo en su juicio ante la inquisición.
    El que si declaró tener hijo fue Jose Maria Morelos y Pavón

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